KARMA TO BURN, fuerte apa(la)che…

Posted by Metaldesert on Jun 8th, 2010

44, 20, 13, 43, 24, 14… “¡Esos son números de teléfono!”, diría Ángel Cappa si alguien le nombrara las canciones de Karma to Burn.

“Appalachian Incantation” es el nombre del nuevo disco de los Karma to Burn, marcando la vuelta menos esperada, una increíble resurrección desde el cielo de los riffs más perfectos, que viene de la mano de Scott Reeder en el papel de productor (el bajista de Kyuss, aclaración para recién caidos del catre).

Karma to Burn

Me han comentado que esta singular banda de culto tiene pocos fans en Argentina, así que aprovecho para aclarar algunas cosas. Karma to Burn es un trío nacido y criado en West Virginia que comenzó como una banda de rock pesado de guitarra/bajo/batería, de intensos y metálicos riffs pero… sin voces.

Aunque en su disco debut se vieron forzados por el sello discográfico (los imbéciles de Roadrunner) a encontrar un cantante que duró apenas eso y mucho menos (incluso hubo tratativas con ese genio de la voz llamado John García, quien prestara sus servicios en algunos shows de la banda. De esta época también es ese supuesto disco titulado “Nino Brown” que incluía a los miembros de KTB y a John García, a esta altura, una leyenda urbana más que algo comprobable).

Karma to Burn

Encasillada en los ’90s en las filas del stonerrock, para devenir con los años, desprolijidades varias, algunas innecesarias búsquedas para llenar el vacío con algún cantante invitado y supuestos problemas con la ley, en un combo instrumental ultrapoderoso cuyas canciones se titulan con números (“dicen” que esos números simplemente indican el orden en que las mismas fueron creadas).

Este nuevo disco, aparecido luego de casi una década de silencio y olvido, los encuentra más viejos pero casi en el mismo camino: se trata de composiciones instrumentales, profesando la “fe en el riff” más vehemente y hermosa que nunca jamás hayas escuchado, y por supuesto, titulando las canciones con números.

This movie requires Flash Player 8

En esta oportunidad, algunos cantantes se animarán a ponerle letra y voz a algunas de ellas (únicas canciones con título no numérico): Daniel Davies (de los oscuros rockeros Year Long Disaster) en “Waiting on the Western World”, y John García (Kyuss, Hermano, Unida… un groso que no necesita presentación y que le agrega un valor incalculable a cualquier canción) en “Two Times”, quien ya había estado de alguna forma relacionado con la banda en aquel lejano y borroso pasado que comenté anteriormente.

Las composiciones del bonus CD, en el que hay algunas viejas canciones regrabadas, suenan menos pulidas, pero aún así presentan pasajes memorables, como la voz de John García y esos rebajes de unos pocos segundos en “Two Times” en la vena del Slayer más South of Heaven (apreciación muy personal, ¡escucho rebajes de Slayer en todos lados!), furiosos embates de bajo/batería, riffs indestructibles y solos de la gran siete que te recuerdan por qué era que escuchabas Karma to Burn en primer lugar.

This movie requires Flash Player 8

Discografía: Karma to Burn (1997), Wild Wonderful Purgatory (1999), Almost Heathen (2001), Appalachian Incantation (2010) y además compilados y discos en vivo… Mountain Mama’s: A Collection Of The Works Of Karma To Burn (2007), Live In London And Chasing The Dragon (2009)

Karma to Burn hoy es: William Mecum (guitarra), Rich Mullins (bajo) y Rob Oswald (batería)

Karma to Burn @ MySpace

Karma to Burn @ Facebook

Videos: “Waiting on the Western World” (video oficial) y “Twenty” (del DVD)

POSEIDOTICA… y DRAGONAUTA, deseando destruir y matar O)))

Posted by Metaldesert on Mar 22nd, 2010

Cuando marcha el Dragonauta, el resto tiembla.

Dragonauta presentó una estrategia ofensiva 1-2-1 con la siguiente formación: en el fondo Solito, el hijo del padre bendecido por el doom, dos volantes creativos con proyección de gol -Gomez por derecha y Libedinsky por izquierda-  y un Armetta al frente enganchando todas las jugadas con olor a gol.

Dragonauta en vivo

¿Qué más puedo decir de Dragonauta que a esta altura no haya dicho? Que saquen el disco o los cagamos a trompadas. Y habiéndome hecho ya la idea de que hay cosas que son así y no hay vuelta atrás, de acá en más sólo queda disfrutar de esta, la mejor banda del mundo.

Dragonauta en vivo

Me encontré con un sonido bastante monolítico, abrazando viejas y nuevas influencias musicales. Por momentos la banda funciona como un bloque, por momentos se desdoblan en perfectas asimetrías.

El rugido del Dragonauta se construye con columnas de rock funerario que te aplastan.

Dragonauta en vivo

Una montaña de distorsión y un sonido indestructible en el que se manifiestan los contrastes: agresión vs. sutileza, lentitud vs. velocidad, machaque vs. melodía, solos vs. riffs monumentales.

Ya nada puede detener la marcha del Dragonauta… un paso más en la batalla ha sido dado (el próximo paso será el lunes 29).

Poseidótica en vivo

Por otro lado, Poseidótica bordea los confines de lo posible. Transmitir en palabras tanta belleza sería un acto de arrogancia.

Voy a mantener el misterio. Esta es una banda que hay que sentir en vivo (estarán tocando los jueves 15 y 22 de abril en Ultra Bar).

Los Poseidótica tocaron un tema nuevo, pero no recuerdo el nombre… es que después de ver/escuchar a los Dragonauta cortando cabezas a 7,000 por hora, me olvidé hasta de mi nombre.

Nota: Esta review hace referencia al show que los Poseidótica junto a los Dragonauta brindaran en La Castorera (Buenos Aires) el lunes 15 de marzo de 2010. Esta vez el ballet de enanas (sin máscaras) realizó una performance que incluyó acrobacias aéreas.

Fotos: capturas de este video de Rock in Motion y este otro video de MTrance Producciones.

HIGH ON FIRE, sangre y trueno

Posted by Metaldesert on Feb 25th, 2010

High on Fire es el fuego. Es la plaga que destruye.

High on Fire es la oscuridad. Es la furia que golpea.

High on Fire es el camino. Es la sangre y el trueno.

Son las primeras impresiones que me produce lavar los platos escuchando “Snakes for the Divine”, lo nuevo de High on Fire.

Snakes for the Divine de High on Fire

Suenan más pesados que ellos mismos y básicamente continúan en la linea de su disco anterior. No hay saltos abruptos ni giros inesperados. Sin embargo, encuentro nuevos matices en estas canciones que enriquecen el trabajo de High on Fire.

Matt Pike de High on Fire

Bajando la velocidad se generan nuevas atmósferas sumamente densas y opresivas. Matz y Kenzel logran construir esa rabiosa profundidad que apuntala la genialidad de Matt Pike.

Al mismo tiempo que su voz roñosa y esos riffs (¡esos solos!) de endemoniada y perturbadora belleza aportan la cuota de melodía que nunca le faltó a High on Fire.

Este es un disco que si no te mata, te fortalece. Luego de escucharlo, serás cenizas o serás hombre… pero no habrá lugar para tibios intermedios.

High on Fire @ MySpace

Nota: Al primero que diga que este disco “está influenciado por” o “tiene algo de”  Mas-to-don voy a buscarlo a la casa para cagarlo bien a trompadas. Más respeto, estamos hablando del señor Pike. Hoy en día Mastodon estará en boca de muchos pelotudos y en las cabezas de casi todos, pero los High on Fire estuvieron aquí primero. Hoy estos tipos vieja escuela, son la escuela.

EL RANCHO, River Runs… Black

Posted by Metaldesert on Feb 19th, 2010

El Rancho es un proyecto/disco en el que participan varios músicos de la escena rockdumbetera local, el cual está disponible para ser descargado en forma autorizada desde la página de Zann’s Music.

El Rancho

En el disco conviven pacíficamente sonidos bluseros, del rock sureño (en la onda NOLA y primos hermanos, al menos esa es mi personalísima y seguramente discutible percepción de las cosas), instrumentos con sonidos atípicos o inesperados, percusiones relajadas, guitarras acústicas… que lentamente van construyendo variadas atmósferas instrumentales.

Y por sobre todo hay mucho cuelgue, experimentación y un espíritu blacksabbathero setentoso sobrevolándolo todo. Lo que hace que el disco sea un tanto sorpresivo en cuanto a las composiciones, en el sentido que no es posible saber hacia donde se encaminará la siguiente canción, es un viaje que no ha sido planificado.

Es por eso que estas canciones no deben ser escuchadas en el bondi o en el bullicio de la ciudad. Y aunque podría definirla como música para la hora de la siesta, un atardecer teñido de rojos infinitos o esos momentos en que el mundo se detiene, a mí me musicalizó unas cuantas madrugadas muy agradablemente.

No sé si será por “Planeta Caravana” o qué, pero me recuerda a Phil Anselmo, Pepper Keenan, el gordo Kirk y amigos componiendo un disco de Down en un rancho cayéndose a pedazos a la vera de un pantano con ranas y mosquitos ubicado en New Orleans.

También podría ser un arroyo en Tapiales o una sala de grabación en Capital Federal… esa es la magia de transportarte que subyace en la música.

METALLICA en Buenos Aires: I can feel the flame!

Posted by Metaldesert on Jan 27th, 2010

La experiencia de ver a Metallica en vivo es intransferible. Metallica es un fuego que te quema por dentro. Cada show de Metallica es el show de mi vida. Y luego de estos dos shows, caigo en la cuenta que hace casi 20 años que escucho Metallica. Eso es mucho tiempo en la vida de una persona.

Metallica en Buenos Aires

Ahora dejemos de hacernos los poetas y vayamos al grano. Mucho calor, mucho sudor ajeno. El sonido desde el campo: impecable. El sonido desde la platea: vacilante, iba y venía como el viento. El escenario: muy bajo, la pantalla central muy encajonada, las pantallas laterales muy chicas.

A cierta distancia había eco, algo difícil de evitar en predios tan grandes. Otro factor que atentó contra la calidad del sonido fue que las plateas del extremo opuesto al escenario estaban muy vacías y eso hacía que el sonido rebotara en el concreto en vez de ser absorbido por la gente y sus ropas negras.

Metallica en Buenos Aires setlist

Vayamos a los setlists. Me gustó parte del jueves y parte del viernes. La intro, The Ecstasy Of Gold, es genial: Metallica y yo miramos la misma película. Va creciendo la emoción y empieza el show…

Creeping Death es una canción sumamente efectiva para abrir un concierto, es la punta de lanza que inicia el conteo de víctimas. Todos morimos en la mano de Metallica.

For Whom the Bell Tolls es EL tema, ese riff es todo. Pero Ride the Lightning es insuperable, siento los flashes detrás de los ojos y todo lo demás. Uno el jueves y el otro el viernes… está bien, los dos juntos hubiera sido demasiado para este pobre corazón.

La rutera Wherever I May Roam me sorprendió. El viernes fue reemplazada por Fuel, canción que a todos los vuelve locos y a mi no me mueve un pelo.

Harvester of Sorrow fue demoledora… Lars ya no tiene piernas pero igual la hace sonar. El viernes en su lugar tocaron The Four Horsemen. Nadie puede oponerse a este himno, y esa es la única razón por la cual no voy a decir una sola palabra más. Hay canciones ante las que uno cierra el orto y punto.

Fade to Black: pura emoción. Todavía recuerdo el show de 1993. La figura de Hetfield (versión pelo largo, barba y bigote) iluminada desde atrás recortada sobre el escenario. Esta es la canción más dumbeta de Metallica. Puedo explicar por qué, aunque no voy a hacerlo ahora.

That was just your life y The end of the Line fueron dos del último disco que sonaron pegadas los dos días. Aproveché la pausa para respirar.

Sad but True hizo estallar el estadio, los dos días. Una canción medio tiempo pero que siguen haciendo sonar increiblemente pesada.

Cyanide y All Nightmare Long el jueves, Broken, Beat & Scarred y The Judas kiss el viernes, fueron las otras dos pegadas del disco nuevo. Porque lo que no te mata te fortalece. Y a mi el campo no me mató así que acá estoy…

One. Metrallas, fuegos artificiales, luces, más fuego. Contener la respiración y la emoción se hace presente, las piernas de Lars nuevamente ausentes con aviso. Todo un clima creado para darle marco a esta composición que si no te emociona es porque estás muerto.

This movie requires Flash Player 8

Luego suena medio acorde y ya sabés que se trata Master of Puppets, esa piedra fundamental en la vida de Metallica, en mi vida, en la tuya (bah, a vos que estás leyendo esto no te conozco, así que no sé).

Le siguió Blackened el jueves, y Battery el viernes. Siempre me resulta raro cuando Master y Battery suenan invertidas en su orden. Podría decir que preferí Blackened a Battery, pero casi que estaría cometiendo sacrilegio.

Nothing Else Matters, la balada de rigor para que todo heavy con sentimientos derrame una lágrima (el “Sé vos, no más…” de Metallica).

Enter Sandman… “casi” el punto más alto del show. Es increible ver como la gente literalmente arde en llamas con esta canción.

Al fin, le llega el turno a los covers: uno de Misfists para el jueves (Last Caress) y uno de Queen para el viernes (Stone Cold Crazy).

Acto seguido se viene el viejazo: Whiplash y Fight Fire with Fire (jueves y viernes respectivamente) preparan el terreno para lo que vendrá… miles de tipos actuando como maníacos.

Un breve paso de comedia y empiezan a tocar… Seek & Destroy, el himno inoxidable, indestructible, iniguable y que el thrash metal jamás haya podido dar (el “Deseando destruir y matar” de Metallica).

Dejando de lado un análisis exhaustivo sobre las frases que tiran al público y los pequeños actos de demagogia de los que ni ellos escapan, me sorprendió la conexión tan directa de la banda con el público.

Esta vez la relación con la gente fue cuerpo a cuerpo, mucho más física, incluso más pasional. Los tipos están enteros y prendidos fuego. Verlo a James dejar la guitarra para cantar Seek & Destroy con los heavies cabeza de la valla es una muestra de eso.

Ahora una conclusión final: Muchos dicen y escriben que Metallica son Urlich y Hetfield, que el espíritu de Cliff Burton, que los solos de Hammet, que Newsted es una masa, que Trujillo es una bestia y que bla bla bla… pero la cosa es aún más sencilla.

Metallica es James Hetfield. Punto. Metallica es eso, es ese loco jinete que se carga en la espalda al resto de la banda y a toda la gente. Metallica es ÉL.

Un loco caballo llamado… BARONESS

Posted by Metaldesert on Jan 23rd, 2010

Es un poco reiterativo leer que está “influenciado por Mastodon” en cada review de un disco que suena más o menos intrincado, ¿no?

Baroness

De este disco de Baroness (“Blue Record”), en cambio, intuyo/invento/imagino influencias de The Wildhearts, esa banda inglesa de riffs intrincados encabezada por Ginger.

This movie requires Flash Player 8

Si bien a veces digo boludeces, supongo que alguien más lo habrá notado: para mí es innegable esta influencia en la vena del “rock europeo” (por llamarlo de alguna forma) en la estructura de los riffs que arman las canciones.

Canciones que se debaten entre lo épico y lo ganchero. Hay mucha melodía y cantitos tribuneros, también sonidos de guitarra que tranquilamente podrían haber nacido en Escandinavia.

Seguramente los Baroness escucharon Mastodon (como los Torche y tantos otros). Esa influencia existe y salta al toque, pero a esta altura, ¿quien no escuchó Mastodon?

Baroness @ MySpace

Baroness es: Peter Adams (guitarra y voces), John Baizley (guitarra y voces), Summer Welch (bajo) y Allen Blickle (batería).

Discografía: Red Album (2007), Blue Record (2009) y varios EPs.

Siguiente »

    Para recibir las novedades por email, ingresá tu dirección de correo:

    Delivered by FeedBurner